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Monday, 20 April 2015

Optimizar la Cadena de Suministro mediante Lean

 El pasado jueves, 16 de abril, hemos participado en El Día de la Logística, organizado por el Centro Español de Logística en la sede de CEXCO (Centro de Excelencia Empresarial de Coslada) en Coslada, Madrid; con una conferencia sobre la utilización de Lean para optimizar la Cadena de Suministro.

 En esta conferencia hemos planteado la necesidad de crear una estrategia de Logística basada en cuatro elementos, que son Indicadores, Infraestructura, Procesos y Organización; que incluyen cinco procesos que son Servicio al cliente, Inventarios, Suministros, Transporte y Almacenamiento. Debemos ser capaces de identificar y eliminar desperdicios en estos procesos ya que trabajamos en un entorno de alta competitividad, sometido a costes elevados y con bajos márgenes de beneficio.

 Definimos desperdicios como todos aquellos pasos que realizamos en nuestra cadena de suministro que no aportan valor al producto, considerando valor a todo aquello por lo que está dispuesto a pagar nuestro cliente. De acuerdo a las teorías de Lean Manufacturing, los desperdicios están relacionados con Sobreproducción como producir más de lo necesario para utilizarlo de colchón de seguridad, Transporte innecesario de productos y materias primas, Inventario excesivo de productos o en lugares en los que no es necesario, Esperas para poder realizar procesos, Sobreprocesos en los que podemos incluir todos los pasos que realmente no son necesarios para nuestra cadena de suministro, Retrabajos o repetición de tareas que se han realizado de forma defectuosa y, finalmente, Movimiento innecesario de personas para realizar dicha tarea.

 Teniendo en cuenta estos desperdicios, que debemos eliminar, podemos enunciar diez principios fundamentales de una Cadena de Suministro Lean (he definido 10 por ser un número redondo, algunos libros hablan de 16, pero perfectamente podrían ser 12 o ser 8). Estos principios serían:

1.- Mejorar el rendimiento de cada subsistema aislado no mejora el rendimiento del sistema.

 Aislar cada subsistema y mejorarlo sin tener en cuenta el global nos producirá desperdicios, cualquier decisión que tomemos debe realizarse teniendo en cuenta el resultado a nivel global en nuestro sistema, aunque empeore algún resultado parcial.

2. Mejorar el rendimiento sin olvidar el contexto.

 Cualquier iniciativa para mejorar el sistema debe tener en cuenta el contexto de operación, y debe adaptarse a los cambios en este contexto (costes de transporte, cambios normativos, posibles riesgos,...) para dar los mejores resultados.

3. Los cuellos de botella regulan el flujo.

 Todo proceso tiene cuellos de botella, es crucial tenerlos identificados ya que regulan el flujo, si necesitamos aumentar dicho flujo debemos dedicar nuestros recursos a ensanchar ese cuello de botella. Hay que ser consciente que el flujo debe ser bidireccional, es decir, en una dirección circulan productos y en el otro circula información, que procede del cliente. Los cuellos de botella en el flujo de información son igual, o más, nocivos.

4. Las decisiones deben tomarse con una perspectiva global.

 Como se ha explicado en el primer principio, lo importante es el resultado global del sistema, no los resultados parciales.

5. Enfocarse en las necesidades del cliente, lo que se denomina La Voz del Cliente.

 No olvidemos que, de acuerdo a los principios de Lean, el cliente es el que asigna valor a nuestro producto, por lo que debemos adaptarnos a sus expectativas, si el producto no las cumple tendrá poco valor. Para asegurar este principio debemos garantizar un flujo de información desde el cliente a nuestra organización, como se indica en el tercer principio.

6.  Minimizar las variaciones del sistema.

 Nuestro sistema debe ser predecible, con muy poca variabilidad, debemos de ser capaces en todo momento de que somos capaces de hacer, con que plazos y con qué resultados.

7. Amortiguar la variación de demanda con capacidad, no con inventario.

 Un exceso de inventario por si acaso es un desperdicio, si conseguimos minimizar las variaciones entonces estaremos seguros de nuestra capacidad y seremos capaces de asegurar una respuesta predecible ante cualquier nueva información que afecte a nuestro sistema.

8. Desarrollar indicadores.

 Para saber como estamos haciendo las cosas debemos ser capaces de medirlo, para ello se debe implantar indicadores, mejor si son pocos, claros y fáciles de medir, y sobre todo que informen del resultado parcial del proceso. Con estos indicadores podemos comenzar un Ciclo de Deming (Plan - Do - Check - Act).

9. Utilizar las previsiones para planificar y el sistema pull para ejecutar.

 Debemos ejecutar las tareas en función de la información que llega del cliente, que debe tirar de nuestro proceso (pull) en lugar de realizar nuestra planificación y empujar el proceso al cliente (push).

10. Enfocarse en sincronizar el flujo.

 Es fundamental que el flujo de nuestro producto esté sincronizado con el flujo de información desde el cliente, de manera que este flujo tire (pull) del producto.



 Siguiendo con estos principios podemos llegar a conseguir un proceso Just in Time, que significa entregar lo Que se necesita, Cuanto necesita, Cuando lo necesita, Donde lo necesita y Como lo necesita, y para ello se requiere alcanzar cinco 0s: 0 stock, 0 plazos, 0 paradas, 0 defectos y 0 burocracia.

 La metodología Lean proporciona una serie de herramientas para conseguir estos resultados, entre estas herramientas destacan el Value Stream Mapping que permite identificar el flujo de valor y la fgeneración de desperdicios, las 5S que reducen la variabilidad del sistema, los Poka Yoke que reducen errores y los desperdicios asociados a ellos, Kanban que garantiza un sistema Pull, la Gestión visual que facilita la toma de decisiones desde un punto de vista global, la Resolución de problemas para corregir desviaciones del sistema in situ, por ejemplo con la metodología A3, e incluso el TPM que garantiza que incluso el mantenimiento se realiza con el objetivo de mejorar la productividad.

No está de más completar esta metodología con el aprovechamiento al máximo de las nuevas tecnologías, como puede ser el internet de las cosas, para facilitar el flujo de información.

Podemos considerar, por lo tanto, Lean como un conjunto de herramientas útiles para optimizar el proceso, un proceso en el que necesitamos garantizar el flujo de nuestra cadena de suministro, y en el que debemos asegurar que el producto tiene valor para el cliente.

Friday, 28 February 2014

Lean Manufacturing & TPM Session

 Find attached the presentation of the Lean Manufacturing & TPM sessions that we just gave for IMechE (Institution of Mechanical Engineers) Spain Branch in the AIIM (Asociación de Ingenieros Industriales de Madrid) facilities.

 The session included several games and activities using ELSE Game Kits.


 Aquí podéis ver la presentación utilizada en las jornadas de Lean Manufacturing & TPM que acabamos de impartir para IMechE (Institution of Mechanical Engineers) Spain Branch en las instalaciones de AIIM (Asociación de Ingenieros Industriales de Madrid).

 Las sesiones incluyeron varios juegos y actividades en las que se utilizaron kits de ELSE.

Tuesday, 7 January 2014

¿Producción Push o Producción Pull?

 Antes de finalizar el año recibí un e-mail de una pequeña fábrica de equipos utilizados en educación, en este e-mail nos preguntanban si teníamos presupuesto disponible para el final de año y ofrecían los productos de su stock a muy bajo precio.

 El motivo por el cual nos hacían esta consulta es porque tenían el almacén lleno de productos, que han fabricado durante estos meses, y que no habían vendido. Todo un ejemplo de producción Push.

 ¿Por qué fabrican así?

 Este es un ejemplo tipo de fábrica que utiliza un sistema de producción que trata de reducir costes de fabricación teniendo sólo en cuenta economías de escala, pero que no tiene en cuenta las peticiones de sus clientes; el resultado es un almacén repleto de equipos que nadie quiere comprar. Así que al coste de producción hay que sumarle ahora el coste de almacenamiento, el coste del riesgo de deterioro de los equipos y el coste de las campañas de márketing y reducción de precios de los equipos para poder venderlos.

 ¿Ha merecido la pena el ahorro de costes por economías de escala?

 En primer lugar, no estoy seguro de que haya habido un ahorro de costes, para fabricar estos equipos se necesitan materias primas, y hay unos costse energéticos y de mano de obra que hemos tenido que adelantar, por lo que debemos añadir el coste de oportunidad de ese adelanto.

 Al aplicar economías de escala, y comprar o consumir recursos en grandes cantidades, reducimos el coste unitario pero a cambio de aumentar el coste total al adquirir o utilizar más recursos. Si además no vendemos en un tiempo breve los productos terminados debemos añadir todos los costes relacionados con el almacenamiento y el riesgo de que estos productos se dañén, sean robados o queden obsoletos.

¿Por qué fabricamos así?

 La utilización del sistema de producción Push tiene su origen en la fabricación de productos que tenían su venta asegurada en un intérvalo de tiempo muy breve, esto puede ocurrir con productos de una gran demanda en mercados que no valoran la variedad de productos; un buen ejemplo podría ser la fabricación del Ford T en el Estados Unidos de la segunda decena del siglo XX, un vehículo con una gran demanda y muy pocas variantes, que te permitía elegir el color siempre que lo quisieras negro.

 No parece que este sea el caso de esta fábrica, que trabaja una gran variedad de artículos (hay cientos de referencias en los equipos de prácticas para centros educativos) en un mercado muy competitivo con un número limitado de clientes potenciales.

¿Acierta esta empresa fabricando sus productos con un sistema Push? Tengo claro que no.

La alternativa.

 En estos mercados propongo, como alternativa, un sistema de producción que denominamos Pull. En este sistema el proceso de fabricación comienza cuando tenemos una demanda del producto, bien porque tengamos un pedido de un cliente (que sería lo ideal) o cuando el stock del almacén está bajo mínimos (si nuestros clientes nos demandan la entrega inmediata del producto, algo que no es habitual en los Centros Educativos).

¿Cómo se hace la fabricación Pull?

 En la fabricación Pull comenzamos el proceso cuando tenemos una demanda del producto.

 Una vez sabemos que tenemos que fabricar procedemos a la adquisición de la materia prima y componentes necesarios, sólo en la cantidad que se requiere para producirlos, evitando la compra en grandes cantidades ya que nos generarán un remanente que tenemos que pagar, almacenar y que no sabemos cuando lo vamos a utilizar. Esta parte es muy importante de valorar, ya que los costes financieros y de almacenamiento que suponen comprar y mantener el producto seguramente serán superiores al ahorro que supone la compra en grandes cantidades.

 Posteriormente procedemos a la fabricación, en la que debemos aprovechar todas las herramientas de Lean (7 Desperdicios, 5S, SMED, Poka Yoke, Kanban, JIT, TPM, 5 Whys) para proceder a fabricarlo en muy poco tiempo y de forma correcta a la primera.

 El primer paso es eliminar los 7 Desperdicios, que son todos aquellos procesos que no añaden valor al producto, y que están identificados como Defectos en los equipos, Movimientos innecesarios de personas, exceso de Procesos, Esperas de personas y máquinas, Transporte innecesario de productos, Sobreproducción y exceso de Inventario tanto de materias primas como de productos terminados. Esto nos permitirá reducir costes y tiempos de fabricación.

 Los siguientes pasos son aplicar la metodología de las 5S para mantener los puestos de trabajo limpios, ordenados y uniformes con lo que se ahorran tiempos de trabajo, Poka Yokes para evitar errores y realizar las tareas bien "a la primera", 5 Whys para evitar que los errores que se produzcan vuelvan a repetirse y Kanban para una gestión agil del proceso.

 Por último se implantan las metodologías más avanzadas, como son los estudios SMED que permiten reducir tiempos de proceso y el TPM basado en Mantenimiento Autónomo que aumenta la disponibilidad de los equipos que se utilizan en el proceso; con el objetivo final de implantar Just-In-Time para conseguir fabricar los productos justo cuando se han vendido.

Monday, 9 September 2013

Mantenimiento Lean

 Tenía ganas de escribir sobre la necesidad de plantear planes de mantenimiento Lean, que eliminen todas las tareas que no aportan nada a las máquinas.

 Eso es lo que significa Mantenimiento Lean, proporcionar el mantenimiento necesario con los mínimos desperdicios, de manera que los equipos hagan sus funciones con el menor coste; es decir consiste en eliminar procesos que no añaden valor y simplificar aquellos que lo añaden.

 Pero ¿Se puede ahorrar en las operaciones de mantenimiento sin comprometer la fiabilidad de las máquinas?

 Sí, el Mantenimiento Lean lo consigue, y lo hace aplicando conceptos del Sistema de Producción Toyota (TPS) como son eliminar desperdicios, normalizar trabajos, programar acciones justo-a-tiempo (just-in-time) y enfocarse en la calidad.

 De modo general se pueden mejorar, mediante la aplicación de TPS, en aspectos como Mano de obra, Tiempos de gestión, Repuestos y componentes, Contratas y servicios externos, Alquiler de equipos, Materiales de desperdicio, Energía, Costes...

  Una buena forma de comenzar un plan de Mantenimiento Lean es realizando un análisis de los 7 desperdicios, o 7 Wastes, que son:

  • Sobreproducción: Exceso de tareas de mantenimiento.
  • Inventario: Exceso de repuestos.
  • Esperas: Tiempos muertos entre tareas de mantenimiento.
  • Movimiento de materiales e información: Que no se encuentran en los lugares en los que se necesita.
  • Desplazamientos innecesarios: De personal para realizar las tareas de mantenimiento.
  • Defectos: Que requieren repetir las tareas.
  • Procesos innecesarios: Tareas innecesarias que consumen recursos.

 Una vez identificados y eliminados estos desperdicios, se implanta un plan de mantenimiento TPM (Total Productive Maintenance) basado en Mantenimiento Autónomo, es decir, en el mantenimiento realizado por el propio operador de la máquina, con el apoyo del departamento de mantenimiento. Esta implantación utiliza herramientas como las 5S, Poka Yoke o SMED (Single Minute Exchange of Die), y puede completarse con un análisis RCM (Reliability Centered Maintenance) o RBM (Risk Based Maintenance).

 La implantación de procesos de Mantenimiento Lean es compleja porque requiere involucrar a todos las personas que trabajan en la planta y a todos los procesos, de forma indefinida, y en proporcionarles formación y experiencia, incluso a las nuevas incorporaciones.

 Una buena forma de conseguir estos objetivos es mediante la organización de actividades y juegos Lean, que ayudan a mejorar la motivación proporcionando los conocimientos y experiencia necesarias de una forma amena y eficaz.